La violencia dentro del hogar es un problema que afecta a muchas familias chilenas. No importa la edad, el sexo o la clase social, cualquiera puede ser víctima o testigo de abuso. En esta página te contamos qué es, cómo identificarla y dónde buscar ayuda sin rodeos.
Si notas cambios repentinos en el comportamiento de alguien – irritabilidad, miedo constante, aislamiento – podría ser una señal. Los golpes físicos son los más visibles, pero también hay abuso psicológico: insultos, amenazas o control excesivo del dinero y las decisiones.
Los niños suelen mostrar miedo al volver a casa, bajo rendimiento escolar o lesiones inexplicables. Las parejas pueden esconderse para evitar discusiones o tener excusas constantes para salir de la casa. Observa estas pistas y actúa rápido.
El Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernam) tiene una línea gratuita 147 que funciona las 24 horas. Si prefieres hablar en forma anónima, el número 600 630 400 es otra opción. Los hospitales y centros de salud también pueden derivarte a programas de apoyo psicológico.
En caso de emergencia, llama al 133 o acude a la comisaría más cercana. No esperes a que la situación empeore; cada minuto cuenta cuando hay riesgo inminente.
Además, muchas organizaciones no gubernamentales ofrecen talleres de prevención y grupos de apoyo en distintas regiones. Busca “centro de ayuda contra violencia intrafamiliar” + tu comuna para encontrar el más cercano.
En Hechos de Última Hora Chile recopilamos las noticias más recientes sobre este tema. Así sabrás qué medidas están tomando autoridades, escuelas y comunidades para enfrentar la violencia doméstica. Mantente informado y comparte la información con quien pueda necesitarla.
Recuerda que denunciar no es solo un derecho, sino una forma de proteger a toda tu familia. Si tú o alguien que conoces está en riesgo, usa los números de ayuda y busca apoyo profesional. La clave está en actuar antes de que el daño sea irreversible.