Si alguna vez te has preguntado cuánto tendrás cuando llegue el momento de jubilarte, estás en el lugar correcto. El tema de las pensiones genera dudas y a veces hasta miedo, pero aquí lo desglosamos en palabras simples y útiles. Conocer cómo funciona hoy y qué cambios se vienen puede ayudarte a planear mejor tu futuro financiero.
En Chile la mayor parte del ahorro previsional está administrado por las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones). Cada mes, un porcentaje de tu sueldo (actualmente 10 %) se destina a una cuenta individual que tú puedes consultar en línea. Ese dinero se invierte en fondos con diferentes niveles de riesgo: A, B, C y D, según lo que prefieras entre mayor rentabilidad o mayor seguridad.
Cuando cumples la edad legal de jubilación (65 años para hombres y 60 para mujeres) puedes retirar tu fondo de tres formas: pago único, retiros programados o una pensión mensual. El monto final depende del total acumulado, el rendimiento de los fondos y la expectativa de vida que usa la AFP para calcular la cuota.
Además, existe el Pilar Solidario, un componente estatal que garantiza un ingreso mínimo a quienes no alcanzan una pensión digna con sus ahorros. Ese aporte se financia con impuestos y está pensado como colchón para los más vulnerables.
El debate sobre el sistema previsional está en constante movimiento. Una de las ideas más discutidas es la pensión universal, que ofrecería un monto básico a todos los adultos mayores sin importar su historial laboral. Otro punto caliente es elevar la tasa de aporte para mejorar los montos futuros, aunque eso implicaría mayor presión sobre salarios actuales.
Algunos partidos proponen crear un fondo estatal más grande que invierta en proyectos de infraestructura y energía verde, con la idea de generar mayores retornos a largo plazo. Otros sugieren permitir que los trabajadores elijan entre AFP y fondos públicos, dándoles una opción real de gestión del propio ahorro.
También se habla de flexibilizar la edad de retiro, permitiendo jubilaciones anticipadas con descuentos o postergadas con bonos extra. Estas medidas buscan adaptar el sistema a la mayor esperanza de vida que vivimos hoy.
Mientras tanto, lo práctico para ti es revisar tu estado de cuenta cada año, cambiarte de fondo si consideras que otro tiene mejor desempeño y aprovechar los simuladores de pensión que ponen en línea las AFP. Conocer cuánto llevas acumulado y cómo se proyecta a la edad de jubilación te da una hoja de ruta clara.
Si cambias de trabajo o pasas por periodos sin cotizar, recuerda que puedes seguir aportando voluntariamente para no perder el ritmo de ahorro. La legislación permite hacer aportes extra y hasta transferir los fondos entre AFP sin penalidad.
En resumen, el sistema de pensiones chileno combina tu aporte individual con un respaldo estatal básico. Mantente al tanto de las reformas en discusión y usa las herramientas que ofrecen las AFP para optimizar tu futuro. Así tendrás más control y menos sorpresas cuando llegue el día de la jubilación.