Si alguna vez escuchaste hablar del Festival de Viña del Mar, seguramente te imaginaste una gran arena al aire libre con luces brillantes. Esa es Quinta Vergara, el escenario que ha visto a los artistas más grandes y a momentos inesperados como la boda de Sammis Reyes y Emilia Dides durante la gala de 2025.
Quinta Vergara nació a principios del siglo XX como un parque público donado por la familia Vergara. En los años 60 el gobierno decidió construir un anfiteatro para eventos culturales y, desde entonces, se convirtió en la casa oficial del Festival de Viña del Mar.
El recinto tiene capacidad para más de 15 mil personas sentadas y unos 30 mil de pie. La acústica fue mejorada varias veces, lo que permite que tanto bandas de rock como orquestas sinfónicas suenen bien en el mismo espacio.
El Festival de Viña del Mar es, sin duda, el evento estrella. Cada febrero atrae a cantantes internacionales y a miles de turistas. Pero Quinta Vergara también acoge conciertos de rock, festivales de música electrónica y espectáculos deportivos menores.
En los últimos años, la agenda se ha diversificado: desde presentaciones de artistas latinos hasta actos benéficos. Por ejemplo, el año pasado Sammis Reyes aprovechó la gala para anunciar su relación con Emilia Dides, generando miles de menciones en redes sociales y demostrando que el escenario también sirve para momentos personales.
Si buscas algo más íntimo, la zona de los “barracones” permite organizar eventos privados con capacidad reducida. Muchos organizadores eligen Quinta Vergara por su prestigio y su ubicación frente al mar.
Quinta Vergara está en Viña del Mar, a solo unos minutos caminando desde la estación de trenes. La mejor forma es tomar un bus urbano o usar aplicaciones de rideshare que dejan al pasajero a pocos metros del acceso principal.
Lleva ropa cómoda y una chaqueta ligera; aunque el clima suele ser templado en verano, las noches pueden refrescar. Si vas a un concierto abierto, lleva protector solar y agua para mantenerte hidratado.
El estacionamiento es limitado, así que considera usar transporte público o compartir coche con amigos. Hay varios puntos de venta de comida dentro del recinto, pero los precios son más altos que en la ciudad.
Llega temprano: las filas para entrar pueden durar 30 minutos o más, y una vez dentro el ambiente se vuelve mucho mejor. Descarga la app oficial del Festival (cuando haya) para estar al día con cambios de horario.
Si vas a un evento nocturno, lleva una linterna pequeña o usa la luz de tu móvil para orientarte en los pasillos oscuros. Y sobre todo, no te preocupes si el sonido es fuerte; muchos asistentes llevan tapones de oído y eso ayuda a proteger tus oídos.
Quinta Vergara sigue siendo un lugar donde la música, la cultura y los momentos inesperados se encuentran. Ya sea que vengas por el festival, un concierto local o una celebración personal, aquí siempre hay algo que vale la pena ver y vivir.