La tecnología avanza rápido, pero también lo hacen los peligros que acechan en internet. Si no te cuidas, puedes perder tu dinero, tu información personal o incluso la reputación de tu negocio. Aquí vamos a explicar de forma sencilla qué está pasando y cómo puedes defenderte sin ser un experto.
Este año los cibercriminales se han vuelto más creativos. Los phishing siguen engañando con correos que parecen de bancos o instituciones públicas, pero el enlace lleva a una página falsa que roba tus credenciales. El ransomware también está en aumento: bloquea tu computadora y exige un pago para devolver los datos. Además, el malware móvil se ha disparado, ocultándose en apps de mensajería o juegos populares.
En Chile, los ataques a pequeñas empresas son frecuentes porque muchos no usan firewalls ni contraseñas robustas. También hay casos de suplantación de identidad en redes sociales, donde los atacantes crean perfiles falsos para obtener información confidencial de usuarios.
1. Usa contraseñas fuertes y únicas. Mezcla letras, números y símbolos; evita fechas de cumpleaños o nombres comunes. Un gestor de contraseñas puede guardarlas sin que tengas que recordarlas todas.
2. Activa la verificación en dos pasos (2FA). Si un ladrón consigue tu contraseña, aún necesitará el código que se envía a tu móvil para entrar.
3. Mantén tus dispositivos actualizados. Cada parche de seguridad cierra una brecha que los hackers podrían explotar. Configura las actualizaciones automáticas siempre que sea posible.
4. Desconfía de enlaces y archivos adjuntos. Antes de hacer clic, pasa el cursor para ver la URL real. Si algo parece raro, mejor elimina el mensaje.
5. Haz copias de seguridad regularmente. Guarda tus datos importantes en una nube confiable o en un disco externo desconectado. Así, si te infectan con ransomware, no tendrás que pagar para recuperarlos.
Otro punto clave es educar a tu entorno: familia, compañeros de trabajo y amigos. Un solo error puede comprometer a todo el grupo. Organiza charlas cortas o comparte artículos simples como este para que todos estén al tanto.
Si sospechas que has sido víctima de un ataque, no te quedes callado. Reporta el incidente a la policía cibernética (Policía de Investigaciones) y, si es posible, a tu banco o proveedor de servicio. Cuanto antes actúes, menores serán los daños.
En resumen, la ciberseguridad no es solo cosa de empresas gigantes; todos podemos tomar medidas fáciles que marcan la diferencia. Aplica estos consejos hoy mismo y mantén tus datos seguros mientras navegas por la red chilena.