Los accidentes domésticos son la causa más frecuente de lesiones leves o graves en Chile. Un resbalón, una quemadura o un corte pueden pasar en cualquier casa y, si no sabes cómo prevenirlos, el riesgo aumenta. Aquí te cuento qué suele desencadenar estos incidentes y, lo más importante, qué puedes hacer antes y después para mantener a tu familia segura.
En los últimos años la seguridad vial ha sido tema de muchos reportes, pero el hogar sigue siendo un espacio donde se concentran más de la mitad de las lesiones cotidianas. Los más comunes son:
Identificar estos riesgos es el primer paso para reducirlos. Haz una ronda rápida por tu casa y marca cada zona donde puedas tropezar o quemarte.
1. Suelos seguros: seca inmediatamente cualquier derrame, usa tapetes antideslizantes en la cocina y el baño, y fija bien las alfombras con cinta adhesiva de doble cara.
2. Cocina bajo control: mantén los mangos de ollas hacia adentro, no dejes alimentos sin supervisión y utiliza temporizadores para evitar que el agua hierva demasiado tiempo.
3. Almacenamiento inteligente: guarda cuchillos en cajones con protector o en una tabla de cortar, coloca tijeras fuera del alcance de los niños y usa cajas cerradas para productos químicos.
4. Seguridad para los peques: revisa que no haya cables sueltos, cubre enchufes con protectores y mantén objetos pequeños fuera de sus manos.
5. Primeros auxilios al alcance: ten un botiquín bien surtido en la cocina y otro en el baño. Incluye curitas, gasas estériles, antiséptico, analgésicos y una guía rápida de primeros auxilios.
Si ocurre un accidente, actuar rápido marca la diferencia. Detén cualquier sangrado con presión directa, lava quemaduras con agua tibia (no fría) durante al menos diez minutos y llama a emergencias si la lesión es grave o hay sospecha de fractura.
En nuestro sitio también encontrarás reportes como el Accidente mortal en Cuenca, que nos recuerdan lo importante que es estar preparados. Cada historia real refuerza la necesidad de tener un plan familiar: designa a alguien para llamar al 131 o al número local de emergencias, y practica cómo mover a una persona herida sin empeorar su situación.
Recuerda que la prevención no cuesta mucho, pero sí ahorra tiempo, dinero y dolor. Dedica unos minutos cada semana a revisar los puntos críticos de tu hogar; verás que con pequeños cambios reduces drásticamente el riesgo de un accidente doméstico. Mantente alerta, actúa con calma y protege lo que más importa: la salud de tu familia.