El tráfico sexual sigue siendo uno de los crímenes más graves que afecta a nuestra sociedad. Cada día aparecen nuevos casos, decisiones judiciales y campañas de prevención que merecen tu atención.
En las últimas semanas varios medios han reportado denuncias de redes de explotación sexual en distintas regiones del país. Los informes apuntan a víctimas menores de edad, reclutamiento mediante engaños y uso de plataformas digitales para la difusión.
Los tribunales están tomando medidas más rápidas: se ha aprobado una nueva ley que permite juzgar estos delitos sin necesidad de que la víctima comparezca en público, lo que reduce el revictimismo. Además, la policía ha incrementado operativos en zonas vulnerables y ha colaborado con organismos internacionales para rastrear a los traficantes.
Si sospechas de una situación de tráfico sexual, lo más importante es contactar a la Policía de Investigaciones (PDI) o al Ministerio Público. Puedes hacerlo llamando al 133 o a la línea nacional contra la trata: 800 200 300.
También existen recursos de apoyo para víctimas y sus familias: la Fundación Integra ofrece terapia psicológica, y la ONG Casa Alianza brinda refugio seguro. No dudes en buscar ayuda; la denuncia es el primer paso para romper la cadena del abuso.
En casa, educa a los niños sobre los peligros de compartir información personal en internet y fomenta un ambiente donde se sientan cómodos hablando de cualquier situación incómoda.
Recuerda que todos podemos contribuir a frenar el tráfico sexual: informándonos, denunciando y apoyando a las organizaciones que luchan contra este delito. Mantente al tanto de nuestras actualizaciones para conocer los avances legales y las iniciativas comunitarias en Chile.